Lagrimas en la lluvia y receta de bocadillo de algas fritas y piñones


Bruna Husky es una chica dura y cabal. ¿O es una niña desvalida de tan solo unos 6 años de edad que todavía disfruta del amor de su padre?. O quizás sea una mujer de unos 30 años, independiente, dueña de sus actos y de su vida. ¿Y si fuese una anciana a la que le queda por vivir unos pocos años y que se sienta a esperar la muerte mientras recuerda toda su vida? Bruna Husky es eso y mucho más.

Para situarla hay que decir, en primer lugar, que Bruna Husky es una detective rep, es decir, replicante o, eufemísticamente, tecnohumana. La  misión que  tiene que resolver no es trivial: buscar quién o quiénes son los responsables de una conspiración contra su propio grupo sintiente; otro neologismo necesario cuando los que sienten, en su acepción más humana, no son sólo los humanos, sino también los propios rep y los habitantes extraterrestres. La eficacia, coherencia y credibilidad de lo narrado y del mundo distópico en el que se desarrolla la acción es tal que se vive y sufre con ella en la resolución del caso. Y se disfruta también cuando las cosas marchan bien, aunque pocas veces vayan las cosas bien.

Sin embargo la misión mas relevante de Bruna es la búsqueda de la felicidad. La vida para los reps es dura. Empiezan a consumirla a los 25 años y la agotan, siempre con dolor (los reps mueren sufriendo sin remisión), en torno a los 35. Sólo 10 años de vida en los que deben vivir, amar aunque duela, soñar y sentir. Y también recordar, recuerdos reales en algunos casos, falsos en la mayoría. Recuerdos de su infancia y adolescencia procedentes de memorias insertadas en sus cerebros, grabadas por posmodernos dramaturgos que les hacen vivir ese teatro como si se tratase de su propia vida. Y, aunque al cabo de un tiempo sean conscientes de que han sido actores y espectadores a una vez, para los reps  es la tabla de salvación que les permite asumir su corta existencia (una vida sin recuerdos infantiles no es vida, sin duda)  ¿Pero dónde encuentra Bruna la felicidad? pues en el mismo lugar donde debería encontrarlo un humano: en las cosas sutiles, en aquellas que sólo uno es capaz de apreciar. En las pequeñas cosas que no tienen importancia pero que aportan todo el sentido al día a día. En escuchar, por ejemplo, el Vals de la Suite Mascarada de Khachaturian mientras se gira sin parar a su ritmo en una discoteca, quizás un lugar feliz, en brazos de, al menos por unos momentos, el amor de tu vida; en reunirse con unos amigos a la mesa de un bar mientra se comparten momentos; en beber unas copas de vino blanco y comer un bocadillo de algas fritas con piñones. En resumen: en amar la vida aunque ésta no lo merezca.

 

Lágrimas en la lluvia

Rosa Montero

Seix Barral

Página web del libro

 

Bocadillo de algas fritas y piñones

La novela de Rosa Montero, como ella mismo ha explicado y como aparece en el propio libro, está claramente influenciada por la película Blade Runner. En ella, la ciudad de Los Ángeles la presencia de lo oriental es fundamental. Por ello he querido reflejarlo en este bocadillo de algas fritas y piñones, que Bruna Husky cena la primera vez que aparece por el bar regentado por Oli, usando algunos ingredientes asociados con la cultura japonesa, como son la harina de arroz y la salsa de soja.

Ingredientes para el pan (4 bocadillos):

  • 45 gramos de harina de fuerza.
  • 30 gramos de leche.
  • 10 gramos de levadura fresca.
  • 200 gramos de harina de fuerza.
  • 100 gramos de harina de arroz.
  • 175 gramos de agua.
  • 25 gramos de aceite de oliva virgen extra.
  • 1/2 cucharadita de sal fina.
  • 1/2 cucharadita de azúcar.

Elaboración del pan:

La receta de los bocadillos está basada en la que se muestra en esta receta de molletes de Antequera del blog Las recetas de Marichu… y las mías.

Empezamos haciendo la “masa madre” (en realidad la masa madre se crea a partir de harinas y agua sin el empleo de levaduras químicas, como es el caso de este pan. Sin embargo, para simplificar los conceptos lo denominaremos en esta receta así). Para ello unimos y amasamos los 45 gramos de harinas de fuerza con la leche, en la que habremos desmenuzado y diluido los 10 gramos de levadura fresca. Una vez unidos y amasados todos los ingredientes se obtiene una bola de masa que se introduce en un cuenco que estará lleno con agua templada. Dejamos reposar la masa hasta que veamos que flota ostensiblemente (más o menos la mitad de la bola se encontrará fuera del agua) y las burbujas producidas por la levaduras son evidentes sobre su superficie.

Una vez preparada la bola de “masa madre” se comienza con el amasado del pan. Para ello mezclamos en primer lugar todos los ingredientes secos, es decir, la harina de trigo y de arroz, el azúcar y la sal.

A continuación agregamos la bola de “masa madre” que hicimos anteriormente, el aceite y el agua en varias veces. Amasamos hasta obtener una masa ligeramente pegajosa y húmeda. Con respecto a la humedad es necesario tener en cuenta que se podría necesitar algo más o menos de la indicada en función de las harinas que hayamos empleado. La masa obtenida se coloca en un bol grande y se tapa, dejándola reposar hasta que su volumen sea aproximadamente el doble.

Una vez levada la masa se pasa a formar los bocadillos. Para ello dividimos en cuatro porciones, amasamos cada una de ellas y le damos forma de bocadillo. Hacemos un par de cortes logitudinalmente en el pan con un cuchillo o cuchilla.

Volvemos a dejar levar durante una media hora aproximadamente mientras calentamos el horno (arriba y abajo) a unos 180ºC con la bandeja sobre la que vayamos a poner a hornear el pan en su interior. Justo antes de que vayamos a introducir la masa en el horno se rociará la superficie de los bocadillos con un pulverizador. En el momento de meterlos pulverizaremos también las paredes del horno. Ambas pulverizaciones tienen el objetivo de que la corteza sea algo más crijiente, aunque este pan no se caracteriza por este hecho.

Como se puede ver en la última imagen, la miga del pan es como la del bollo de antequera, aunque debido al empleo de la harina de arroz, que no contiene gluten, es algo menos esponjosa.

Ingredientes para las algas fritas (4 bocadillos):

  • 10 gramos de algas wakame deshidratadas.
  • Salsa de soja.
  • Harina de trigo.
  • Harina de arroz.
  • Aceite de oliva virgen extra.

Elaboración de las algas fritas:

Se hidratan en agua fría las algas wakame el tiempo que indique el envase. En el caso de las algas wakame son 10 minutos.

Una vez pasado el tiempo de hidratación se secan con un paño y se vuelven a poner en remojo con salsa de soja durante unos 15 minutos (si queremos un sabor más intenso a salsa de soja dejadla algo más de tiempo).

En un plato hondo mezclamos mitad y mitad de harina de trigo para freír y harina de arroz. Se van introduciendo las algas poco a poco en la harina.

Una vez enharinadas se elimina el exceso de harina y se fríen en aceite de oliva bien caliente. Se sacan cuando veamos que han quedado crujientes y se van dejando sobre un papel absorbente.

Preparación del bocadillo de algas fritas con piñones:

Cortamos el pan, ponemos algas fritas de forma generosa y sobre ellas ponemos unos piñones que habremos tostado en una sartén con un poco de aceite (si quieres ver con más detalle el proceso de tostado de piñones puedes ver la entrada de mis recuerdos de unos espaguetis a la puttanesca).

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11 respuestas a Lagrimas en la lluvia y receta de bocadillo de algas fritas y piñones

  1. Mari Jose dijo:

    Bonito post! compraré el libro, aunque las algas me lo voy a pensar… 😉
    Un abrazote!

    • Santiago dijo:

      María José, te gustará el libro. A mí me ha encantado (no sé si se nota, jeje). Y con respecto a las algas, pues están riquísimas, que quieres que te diga. Así que nada. a por ellas!! (y por cierto, también se pueden comen de aperitivo sin el pan)

  2. Eva Sayago dijo:

    Vaya pinta tiene el pan!!! Pero lo que más me ha llamado la atención es el libro. Me han entrado ganas de leerlo. Ya lei uno de Rosa Montero: La historia del Rey Transparente, y me encantó.

    Por cierto, el otro día hice la receta de las croquetas de queso de la serena y que éxito tuvieron. Quien me iba a decir a mi que aprendería a cocinar recetas tuyas.

    Besos.

    • Santiago dijo:

      El libro es muy entretenido y muy bonito, así que anímate y leelo.
      Y me encanta que aprendas también de cocina conmigo. No sólo va a ser en la vida robóticas e informáticas 😉
      Un beso

  3. Begoña dijo:

    Probaré tu versión !!!! Qué pinta….!!!!!!
    Lo del libro tendré qué pensármelo…. creo que no es mi estilo, pero nunca se sabe.
    Muchas gracias por avisarme de tu publicación.
    Un saludo,
    Begoña

    • Santiago dijo:

      Anímate con el libro, de verdad. Sé que hay gente que le echa para atrás que sea de Ciencia Ficción, pero este estilo no es más que otra forma de situar historias que en el fondo, creo, interesan a todos.
      Gracias a ti por la receta de tus molletes de Antequera.
      Un saludo

  4. Santiago, te has superado, qué pinta tiene el pan, qué pinta el bocadillo y qué pínta el libro (aunque este no sea para comerlo). Gracias por compartirlo con nosotros.

  5. Me gusta Rosa Montero,sus artículos son una gozada ,y tu pan también ,no he sabido hacerme seguidora un bs

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